
San Ignacio Miní son las ruinas de una misión jesuítica, fundada por el padre Jesuita San Roque González de Santa Cruz a comienzos de l siglo XVII.
Las ruinas Jesuíticas se encuentran en la localidad de San Ignacio, provincia de Misiones, Argentina, a unos 60 Km. de la ciudad capital Posadas.
Estas reducciones tenían como fin evangelizar a los nativos guaraníes que habitaban esta parte de la región.
En 1631, la mayor parte de las reducciones jesuíticas fueron destruidas por los bandeirantes paulistas o mamelucos, solo las de San Ignacio y Nuestra Señora de Loreto resistieron los ataques. Al año siguiente, decidieron trasladarse a hacia el oeste, la llamada, región Paranaimá.
Si bien los jesuitas contaban con personas entrenadas para defenderse, los hostiles los obligaron a trasladarse nuevamente hacia el este, quedando en 1696 reestablecida definitivamente.
Fue de esta manera, que recibió el nombre de “San Ignacio Mini” –mini significa “la menor” en idioma guaraní- para diferenciarla de la anterior, llamada luego San Ignacio Guazú –guazú significa “la mayor” en idioma guaraní-
Rondando el año 1750, se habían establecido en la misión unos 3.000 habitantes. Estos realizaban artesanías que intercambiaban con otros asentamientos de la zona gracias a su estratégica ubicación frente al río Paraná.
En 1768, luego de la expulsión de los Jesuitas, fue abandonada completamente, y en 1817, como sucedió con el resto de las reducciones, fueron destruidas por los paraguayos.
Hoy, las Ruinas Jesuítica San Ignacio Mini, es las mejor conservadas de la república Argentina. Su arquitectura es común al resto de las construidas por los jesuitas: La Iglesia alrededor de la plaza principal, el cementerio, el cabildo, la casa de los Padres y las viviendas. Para la construcción de esta misión se emplearon los materiales locales, el asperón rojo en grandes piezas, lo que permitió la excelente conservación a pesar del paso del tiempo.
Las Ruinas Jesuíticas de la Misión de San Ignacio Miní, fueron declaradas Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO en 1984.
